Esa noche, en Francia los esposos se encuentran en su habitación, Aurora está en aquella cama acostada mientras que su ahora esposo le habla como bobo a su vientre y ambos están emocionados al sentir las patadas y poder ver las marcas de las pequeñas manos de la bebé.
-Le gusta escucharte…
-Claro mi voz siempre ha sido cautivadora – dando un beso en aquel enorme vientre
-Qué presumido…mi hija solo te quiere a ti – picando con uno de sus dedos su vientre – no es justo Yuli yo soy la que te lleva