-Mira bastarda, no podrás hacer nada para salvar al bastardo – tomando la pulsera de diamantes rosas – vamos a vender esta m****a nos darán mucho por ella
-Mamá estoy cansada…
-Haremos eso mañana, vamos a descansar un poco – mirando a unos de los hombres – pongan a calentar el hierro
El hombre simplemente asienta y se dispone a calentar el hierro, mientras madre e hija se marchan.
-No llores Angel, mami y Tío Matt nos van a encontrar – abrazando con fuerza a su hermano – mami, papi…tengo miedo…