Mundo ficciónIniciar sesiónNo lo había pensado. No era un tema que me importara, sin embargo, me acusaba intriga ¿señor Müller? ¿Por qué lo llamaba por su apellido, si claramente me sabía su nombre? Todos conocían su nombre ¿Por qué señor? No estaba casado, no tenía hijos ni mucho menos los cuarenta años le estaban pisando los talones, pero todo se resumía que me excitaba llamarlo así “señor” &ldquo







