Mundo ficciónIniciar sesiónSubí al automóvil sin ni siquiera pronunciar una sola palabra. Todo esto me resultaba tan extravagante, tan extraño... y tan sensual como el hombre delatante de mí; llevaba puesto un suéter con pucha de color gris y unos pantalones jeans un poco flojos y rotos, por primera vez noté que llevaba consigo un reloj dorado, este no movía sus manecillas.
Él me sonrió abriéndome campo en la espaciosa camioneta, nos acomodamo







