Mundo ficciónIniciar sesiónEl reloj que colgaba en la pared encima del ascensor marcaba ya las 6:30 a.m. y mi cabeza solo repetía una misma duda ¿Ya se habría ocupado del policía? Se trataba de un pensamiento frívolo, lo sabía claramente, pero mi mente constantemente se llenaba de pena al recordar el beso que le robé al policía… en su rechazo y el bochorno por el cual pasaba cada vez que me lo cruzaba.
Además, saber que podría ponerme e







