Mundo ficciónIniciar sesiónMüller se aclaró la garganta esbozando una larga y profunda risa, no era sarcástica, pero estaba llena de asombro. No entendía como las palabras tenían el poder de salir solas de mi boca, porque, si no tuviera esta fuerza, esta confianza dentro de mí, probablemente estaría aún dormida en la casa de mis padres.
El que no arriesga no gana ¿no?
—Me está dejando usted sin palabras —subí al segundo piso y sin pensarlo, comencé a rozar con la yema de mis dedos en los cuadros de la c







