A solas

Horas después...

Me removí entre las sabanas, por algún motivo mi cuerpo sudaba excesivamente, tenía calor, demasiado calor. Intenté quitarme las sabanas, pero nada ayudaba. Me sentía ahogada al punto de no poder soportarlo. No tenía conciencia de la hora, pero por la oscuridad de la habitación deduje que aún era de noche. Había cedido a quedarme con mis padres, según ellos era peligroso caminar sola a mi morada a media noche, aunque nuestras casas quedaran a unas cuantas cuadras.&nbs

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