STELLA WINTER
TRES MESES DESPUÉS
El tiempo pasaba, pero mis días estaban tan llenos de felicidad que a veces necesitaba pellizcarme para asegurarme de que era real. El paraíso de nuestra luna de miel no se quedó atrás en la Polinesia Francesa; nos lo trajimos a casa, infundiéndolo en cada rincón de nuestra vida.
El regreso a casa fue el verdadero comienzo de nuestro "para siempre". Cuando el auto se detuvo frente a la mansión, no sentí la aprensión de una intrusa. La puerta se abrió incluso ant