Damian no se movió de inmediato después de escuchar aquellas palabras.
—Te amo.
La voz de Nicholas seguía resonando en su cabeza, como fragmentos de vidrio repitiéndose una y otra vez sin descanso. Permaneció de pie en el pasillo de Hart Group, con las manos apretadas inconscientemente a los costados del cuerpo. La gente iba y venía, pero todo parecía distante, como si el mundo se moviera detrás de un grueso cristal que él era incapaz de atravesar.
Detrás de la puerta de aquella sala de reunion