Livia permanecía de pie frente a la ventana.
Su mirada atravesaba el cristal, donde el cielo de la tarde comenzaba a teñirse de tonos anaranjados.
Ni siquiera se había dado cuenta de cuándo sus dedos habían terminado entrelazándose con tanta fuerza.
La decisión de Damian no dejaba de dar vueltas en su mente.
Ese hombre...
De verdad había decidido no oponerse.
Durante los últimos siete años, Livia había imaginado una y otra vez el día en que finalmente volverían a encontrarse.
Había imag