— Entonces… ¿Tú crees que está mal que un hombre como Marcus quiera casarse conmigo?, ¿por eso debo quedarme aquí y conformarme con ser la amante del gran señor Bastián? — Preguntó Carmen, herida, soltando las manos de su amiga.
— ¡No, no, claro que no, Carmen!… — Aclaró Fernanda de inmediato. — No es que crea que esté mal, solo decía que… Todos sabemos como es la familia Hidalgo, el mismo Marcus lo debe saber bien y la señora Mercedes no estará de acuerdo con esto, ni Carolina, mucho menos el