65. Capítulo: Incertidumbre
La tormenta arreció implacable contra los cristales del local, esparciendo su furia por las calles de la ciudad. El frío se aferraba a cada rincón, desolando las calles desiertas. No había señales de vida afuera, haciendo la vista más deprimente. Ajeno a todo ello, Elliot perdía la mirada en el horizonte, sumergido en un mar de pensamientos, inmune al tintineo de la campanilla que anunciaba la llegada de un nuevo visitante.
Sin embargo, no se trataba de la persona que esperaba.
Repasó intername