91. Capítulo: Cruel
Jeremiah sintió un nudo en la garganta al escuchar el amor y la ternura con la que Nora pronunció su nombre. Era como si todas las preocupaciones y el miedo que había sentido se alejaran al instante en el que se encontraron sus miradas.
Aunque Nora no podía ocultar la angustia que aún brillaba en sus ojos, Jeremiah notó el alivio que irradiaba su rostro al verlo despierto. Su mano temblorosa alcanzó a acariciar la mejilla de Jeremiah, mientras sus dedos recorrían con delicadeza la fina línea de