Pov: Elizabeth
El despertador suena y de verdad solo quiero seguir durmiendo, tengo demasiada pereza.
— Vamos mi angel — las manos de Al me rodean por el vientre. — Yo te llevaré — susurra en mi oído.
Hoy me toca estar súper temprano en el trabajo.
— No quiero que se haga de día — protesto y sus besos van a mis brazos, cuello, mejillas.
— Ni yo, porque voy a extrañarte demasiado, pero solo serán dos o tres días a lo sumo, te llamaré lo juro — Me giro para abrazarlo.
— Será eterno, pero sé que