Mundo ficciónIniciar sesiónPOV de Alejandro
El rostro de Santi era un mapa de sangre seca, tierra gris y pura malicia. Colgaba de las pesadas esposas de hierro, los dedos de los pies descalzos raspando la tierra húmeda mientras intentaba encontrar apoyo. A pesar de la oscuridad, el frío y el hedor de la propia carne podrida, el lobo que había en él todavía tenía colmillos.
—Pensé que me habías olvidado aquí







