(POV de Sofía)
—¿Estás loco? —siseé, con el dialecto de los matorrales sin pulir escapándoseme, crudo y asustado. Di un paso desesperado hacia un lado, pero el estrecho espacio entre los lavabos no ofrecía escapatoria—. ¡Sal de aquí, Julián! No te pueden ver cerca de mí. Si Alejandro o Rodri te pillan en este corredor, te clavarán una lanza en el pecho. ¡Me estás metiendo en un lodazal!
Julián ni siquiera parpadeó. Estaba apoyado sin inmutarse contra la pesada puerta de roble, con la alta figur