Abrí los ojos de repente, y lo primero que vi fue el rostro de Grace a centímetros del mío, me separé de ella de inmediato, esto no debería estar pasando, jamás había dormido toda una noche con ninguna de las mujeres que me he follado.
— Pareces consternado — dijo la somnolienta voz de Grace.
Ella se sentó en la cama y me miró sonriente.
— No me voy a enamorar de ti, no te preocupes por eso, y tampoco me gusta dormir con los hombres que me follo ocasionalmente, así que deja tu drama — me dijo.