~HARPER SULLIVAN~
Subí por el sendero que llevaba al eucalipto con el pulso todavía alterado y una sensación incómoda pegada a la piel.
No quería regresar a la casa. Cada rincón de Wild Creek Station parecía cargado de miradas, de opiniones, de tensiones que no me pertenecían pero que aun así me caían encima. Sin embargo, después de lo que acababa de pasar, entendí algo con una claridad amarga: ni siquiera el lugar que había creído seguro, ese pequeño refugio bajo el árbol, lo era ya.
Ni allí estaba a salvo.
Así que no me quedó otra opción.
Debía regresar a la casa.
Entré por la puerta principal con prisa, casi sin respirar, como si temiera que alguien me llamara por mi nombre o me detuviera antes de llegar a mi destino. El interior estaba en silencio, un silencio engañoso, de esos que parecen tranquilos pero esconden demasiado. Crucé el vestíbulo sin mirar a los lados y empecé a subir las escaleras, agarrándome al pasamanos con más fuerza de la necesaria.
Cada peldaño m