~HARPER SULLIVAN~
Pasó un día más.
Un día entero sin que Aarón apareciera, sin noticias claras de su paradero, sin una señal que me permitiera bajar la guardia aunque fuera un poco, y, aun así, su presencia seguía metida en la casa como un fantasma. Estaba en cada silencio demasiado largo, en cada crujido de la madera en mitad de la noche, en cada mirada nerviosa que se cruzaban los peones cuando creían que yo no los estaba viendo.
La tensión no se había ido con la muerte de Edmund.
Se habí