~EDMUND BLACKWOOD~
Ni siquiera en mi propia casa podía encontrar paz ya, porque se había convertido en un maldito laberinto donde cada rincón parecía burlarse de mí.
Abría cajones con brusquedad, apartaba papeles, revisaba cada maldito centímetro como si los documentos fueran a aparecer por arte de magia si insistía lo suficiente, pero no había nada. Absolutamente nada. Y eso solo lograba que la furia me quemara por dentro, subiendo como una marea imparable que me apretaba el pecho y me hacía t