~COLE BLACKWOOD~
La noche había caído sin pedir permiso.
El cielo del outback se extendía sobre mí como una manta oscura salpicada de estrellas, inmensa, silenciosa, indiferente a todo lo que se pudría dentro de mí. Me limpié las manos en el pantalón antes de apagar la linterna del galpón. El cuerpo me pesaba, los músculos me ardían por la jornada interminable, pero ni siquiera el cansancio lograba apagar el nudo que me apretaba el pecho desde la mañana.
Harper Sullivan seguía ahí.
En la casa.