~OLIVER~
Me quedé viendo cómo Nicole se alejaba hasta desaparecer de nuestra vista, todavía con la mandíbula tensa y la sangre hirviéndome dentro del cuerpo.
No sabía en qué momento la discusión se había salido tanto de control.
Bueno, sí lo sabía.
En el momento exacto en que abrió la boca y empezó a decirme verdades que no quería escuchar. O, mejor dicho, que no quería creer.
—¿Estás feliz con lo que acabas de hacer?
La voz de Shelia me hizo girar la cabeza hacia ella.
Tenía los