~LEO~
Con mis nudillos recorrí su abertura y ella ahogó un gemido. Me incliné hacia el frente y, con los labios abiertos, besé su vientre, dejando que la punta de mi lengua la acariciara.
Shelia se estremeció y gimió por lo bajo. Aproveché para sacarle la tanga y me moví un poco hacia atrás para poder apreciar su cuerpo desnudo, absorbiendo cada detalle en él: cada lunar, cada curva, cada forma.
—Eres tan hermosa —susurré y llevé mi mano a su vientre, para acariciarlo.
Con suavidad, mis