~SHELIA~
El momento en que di el primer paso hacia el jardín, supe que nada de aquello iba a olvidarlo jamás. Las luces colgaban sobre nuestras cabezas como pequeñas estrellas suspendidas en el aire, iluminando el camino con un brillo cálido que hacía que todo se sintiera casi irreal. El gran arco de flores en la entrada parecía sacado de un sueño, lleno de tonos suaves entrelazados con luces delicadas que parpadeaban con la caída de la tarde, y más allá, las mesas estaban dispuestas con una