~COLE BLACKWOOD~
El coche cruzó la entrada del rancho y, antes incluso de que pudiera pensarlo, extendí la mano y tomé la de Harper.
La apreté con suavidad, como si ese gesto pudiera anclarme, como si al sentir su piel contra la mía pudiera recordarme que no estaba solo. Acerqué su mano a mis labios y la besé despacio, con cuidado, con la intención clara de recordarle sin palabras la promesa que acabábamos de hacernos: «estamos juntos en esto, pase lo que pase».
Ella me devolvió la presió