~COLE BLACKWOOD~
Miré el reloj por quinta vez en menos de diez minutos.
Las agujas parecían moverse con una lentitud exasperante. Cada segundo era un pequeño martillazo en mi paciencia. Sentía la tensión acumulándose en mis hombros, en la mandíbula, en las manos que abría y cerraba sin darme cuenta.
Harper estaba sentada en la cama, observándome en silencio. Sabía que ella tampoco estaba tranquila. Lo notaba en la forma en que entrelazaba y desenlazaba los dedos sobre su regazo.
Volví a