~HARPER SULLIVAN~
Pasé de largo, ignorando la mano que me estaba ofreciendo —no porque estuviera sucia como le había dicho, sino porque no quería tener ningún tipo de contacto físico con él— y me acerqué a Vesper para subirme.
Extendí una mano hacia el animal, agarrándome de la montura y, de repente, sus manos llegaron a mi cintura sin aviso.
Sentí mi pulso acelerarse al sentir el calor de su contacto. Su agarre fue suave y firme al mismo tiempo, una combinación que me sorprendió.
Fue un gesto rápido, seguro, como si no dudara ni un segundo de lo que estaba haciendo. Sentí sus dedos hundirse en mis costados y, antes de que pudiera protestar de verdad, me levantó del suelo con una facilidad que me tomó completamente desprevenida. El mundo se movió un segundo y, cuando reaccioné, ya estaba sentada sobre la montura de Vesper.
Un escalofrío me recorrió de arriba abajo.
No fue miedo.
Eso fue lo peor.
Levanté la barbilla con un gesto indignado.
—Oye… —refunfuñé, acomodándo