Mundo de ficçãoIniciar sessãoTerminé de masticar, y exclamé:
—Ve, no tiene nada.
—Tal vez, pero solo probaste la fruta —toma una servilleta y limpia los restos de la fruta.
Lleva el carrito cerca de la mesa.
—A mi entender no me necesita para nada más, así que me voy —doy media vuelta, pero soy detenida por la mano de Brian.
Que con todo el descaro del mundo jaló de mi muñeca para hacer chocar mi pecho con el suyo.
La distancia que antes nos separaba era muy poca, la repulsi







