Mundo de ficçãoIniciar sessão—Hace un rato, la tenemos encerrada —responde.
—¿Y hasta hora es que me avisan? —indaga molesto.
—Señor...
—Cállate, déjalo así. Marcus camina —me dice.
Yo sigo en silencio, y así nos dirigimos hasta un cuarto donde hay dos guardias custodiando la puerta.
Pero se hacen a un lado cuando nos ven, abren la puerta y con el corazón acelerado ingreso detrás de Brian.
—¿Pero qué demonios...? —exclama B







