71. Un grito de miedo
Benjamin
La tensión en el aire era palpable mientras miraba a Ravenna, mis palabras resonando entre nosotros como un trueno. Sabía que la amenaza que había hecho la había enfurecido, y lo entendía. Pero no podía permitir que su miedo me arrebatara a mi hija. Rubi era tan mía como de ella, y haría cualquier cosa para protegerla, incluso si eso significaba confrontar a Ravenna.
—No puedes hacer esto, Benjamin —escupió, sus ojos chispeando de ira—. Rubi es nuestra hija, pero eso no te da derecho a