238. El secreto de Ravenna
Ravenna
Benjamin me abrazaba, su presencia era un puerto seguro en medio del caos. A pesar de todo el sufrimiento y la incertidumbre que nos rodeaba, sentía una chispa de esperanza renovada. Pero había algo que necesitaba compartir, algo que había guardado por mucho tiempo.
"¿Ben?" murmuré, mi voz casi un susurro. "Necesito entregarte algo."
Él se alejó ligeramente, sus ojos preocupados buscando los míos. "¿Qué pasa, Rav? ¿Qué quieres entregarme?"
Respiré profundo, alejándome de sus brazos cáli