22. Una entrada triunfante
Benjamin
Ese maldito lunes me atropelló.
Mi mayor necesidad era saber cómo estaba Ravenna, pero lo único que conseguí fueron pilas y más pilas de informes y contratos. Mi secretaria hizo todo lo posible para reajustar mi agenda, y el lunes se volvió caótico con reuniones interminables.
Al final del día, lo único que quería era poder pasar un tiempo con la loba escondida en mi apartamento, comiendo una pizza y viendo una comedia romántica.
Llegué a mi apartamento a las 7 de la noche, una hora de