Sam lo miró, medio adormilada aún, Fernando tenía el ceño fruncido y parecía enojado. Se frotó los ojos y lo miró mejor, cómo ansiaba que la tocara, que la acariciara con sus manos fuertes, que la besara; pero entonces se dio cuenta de la furia que embargaban sus ojos y se asustó, quitó la mano de fernando de su cuerpo y le dijo
- de qué hablas? Qué haces en mi habitación?- trató de levantarse y poner un poco de espacio entre ellos, sus sentimientos estaban demasiado alborotados y tenerlo tan