Chloe trataba de evadir lo más que podía a Carrera, pero ese hombre parecía tener más de dos manos. Cuando él intentó deslizar sus dedos por sus muslos, ella se apartó de nuevo; ya no soportaba la repulsión que le causaba ese contacto.
- ¿Qué te pasa, zorra? ¿Acaso quieres que te pague más? - soltó Carrera levantándose bruscamente del sofá- Ya no eres virgen, ya no vales los seis millones que pagaron por ti.
Chloe frunció el ceño, conteniéndose para no contestar y arruinar su papel. Miró de reo