Dante llegó a su oficina. Al ser sábado, solo se encontraba su asistente personal, quien lo recibió al salir del ascensor privado.
- El señor Velasco ya está en su despacho - informó el asistente con una reverencia cortés.
Antes de que Dante pudiera responder, las puertas del ascensor de visitantes se abrieron de par en par. Aleksei Volkov salió con imponencia, vistiendo un traje negro sin corbata.
- Cuñado - saludó con naturalidad.
Dante entrecerró la mirada. No esperaba que Aleksei se pres