Dante entró de nuevo a la habitación justo cuando Chloe salía del armario con la caja. Se acercó a paso lento; esa noche olvidaría momentáneamente la traición de su propio familiar para disfrutar de un juego peligroso con su esposa. Aunque había pensado ir especialmente a Seda Negra para encontrarse con Gala, su prostituta, quien no se negaba a ser cogida, el deseo de empezar a dominar a Chloe era incluso más grande.
- Veamos… - dijo Dante, abriendo la caja y observando los diferentes tamaños d