Chloe bajó de su Porsche 911 Turbo S. Desde hacía unos días había empezado a manejar por su cuenta, aunque siempre con un guardaespaldas siguiéndola de cerca en otro vehículo.
Entró al restaurante donde se había citado con Ivanna; como cada año, desayunarían juntas. Se sentó frente a ella y soltó un suspiro pesado que lo decía todo.
- ¿En serio lo olvidó? -preguntó Ivanna, dejando la carta del menú a un lado al verle la cara.
- Sí -soltó Chloe con tristeza.
- Ay, mi hermano es un pendejo - Solt