Chloe soltó una risa nerviosa ante la reacción de Dante. No podía creer que no estuviera reclamándole o echándola por haberlo engañado; se lo tomó con una calma que no esperaba, aunque su enojo real era porque otro hombre pudo haberla cogido esa noche en la subasta.
- Me hiciste pagar una fortuna por lo que ya era mío, Chloe -dijo él, mientras sus manos se aferraban a sus muslos con fuerza.
- Es tu culpa... por haberme ignorado - soltó ella, apretando sus piernas alrededor de su cintura para pe