Chloe entró en la habitación que siempre usaba con Dante y sonrió al verlo con la camisa abierta, dejando su torso tonificado a la vista.
- Hola, Gala - dijo Dante con su voz ronca mientras se preparaba un trago en el bar privado.
Ella se mordió el labio inferior, un gesto que Dante notó de inmediato.
- Ven aquí e híncate - ordenó él.
- Sí, mi señor - respondió con voz seductora.
Caminó lentamente hacia él mientras se bajaba el vestido. La prenda cayó al suelo, dejándola solo en unas bragas de