Mundo ficciónIniciar sesión—Lo siento —le escucho decir. Pero, por el contrario, yo sigo en mi posición solo haciendo el gesto con mi cabeza para aceptar su solicitud.
No sé cuánto a pasado. Pero la realidad me despierta cuando la puerta de mi asiento es abierta y un par de manos me toma.
—Perdóname Ale, la ira que me dejó ciego. ¡Por favor! Acompáñame a desayunar y hablemos…
Me bajo con él y nos ad







