Mundo ficciónIniciar sesiónAl día siguiente, un dolor agudo atenazaba mi cabeza.
¡Maldita sea aquella mujer que me llevaba por los senderos del vicio, aun a estas alturas!
Me di un baño rápido porque debía de visitar un edificio que sería mi lugar de trabajo durante el tiempo que me llevara iniciar los planes que tenía para Camile.
Luego del baño, bajé rápidamente al comedor. Necesitaba inundar mi sistema con café







