Mundo ficciónIniciar sesiónCONFESIÓN Y DECEPCIÓN
Mientras caminaba a través del pasillo, divisé una tenue luz desde el salón del piso. Mi corazón comenzó a taladrar a mi pecho ante la posibilidad de que no se hubiera ido, de que no me hubiera dejado después de que claramente, aunque me costara admitirlo y aun peor, aceptarlo, habíamos compartido más que nuestros cuerpos, más que un simple deseo arrasador.
Camin&e







