La mañana siguiente los sorprendió abrazados y poco habían dormido, pues su cuerpo e habían amado en varias ocasiones.
—Buenos días, preciosa—respondió besando su frente.
—Buen día...—siguió una conversación divertida y amistosa dónde conversaban los "motivos" para dormir bien, a pesar de no haber dormido. Ante todo aquello, la conversación de la tarde anterior con Julieta volvió a ella.
—Brailon... quiero conversar de algo importante contigo.
—¿Qué sucede?
—Quiero contar con tu consentimie