Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche había caído sobre Palamidi con un manto de estrellas gélidas, pero el interior de la casa se sentía más cálido que nunca. Me encontraba en el sofá, siguiendo las tediosas instrucciones de Dimitris, cuando el sonido de la camioneta de Dante anunció su regreso. Unos segundos después, la puerta se abrió de par en par y una ráfaga de r







