Todos los hombres que venían en esas motocicletas superaban en número a los guardaespaldas de Barnes, él se asustó al ver la cantidad de personas que me protegían y sudó helado al ver el coche que se estacionó y del cuál bajó Adrián Lombardi junto con su esposa.
— Emma — Constanza fue a abrazarme — ¿Te encuentras bien? ¿No te hizo nada este maldito asqueroso?
— ¡Cómo te atreves a hablarme así!
Barnes en el momento que intentó golpear a Constanza se detuvo debido a que todas las armas lo apunta