Dado que no podía desaprovechar la situación fue que decidí ir a la oficina del primer ministro, en el momento que le informé a Rosalín al sitio que íbamos fue que la miré nerviosa e intenté convencerla pero al final fue inútil.
— Primer ministro, lamento mucho informarle que no voy a poder llegar en este momento. Lo que sucede es que Rosalín se encuentra conmigo y tuvo un ataque de ansiedad, puedo recibir la información sin ningún problema en mi correo o mire con qué persona de confianza lo ma