Charlie tenía una fuerza bruta muy grande y en el momento que su madre intentó detenerlo más bien la golpeó accidentalmente y la lanzó al suelo; los trabajadores me ayudaron a detenerlo y en el momento que miró a la señora Rosalín en el suelo se asustó y fue directo donde ella.
— Mamá, perdón — él se mostró desesperado — soy un bestia, no me he fijado en absoluto que estabas detrás de mí, ven vamos adentro.
Nosotros nos fuimos adentro y los trabajadores siguieron con su jornada, Charlie se logr