El anillo a pesar que era un poco exagerado para mí pues lo cierto es que me gustaba demasiado, sonreí al verlo en mi mano y de repente me sentí completamente feliz al pensar que estaba casada con Ilán pero esa felicidad se fue de la misma forma al saber que él y yo no teníamos nada de eso.
— Bien, supongo que esto te lo voy a devolver más adelante — lo acomodé en mi dedo — mientras tanto no me lo voy a quitar ya que se miraría sospechoso todo esto.
— Espera — él sacó otra caja de su bolsa — es