Nathan se dió cuenta que algo estaba sucediendo y que quería evitar a Ilán, me esperó entonces aceleré el paso para estar a su lado y deslicé mi mano debajo de su brazo; pude ver de reojo que mi persecutor se detuvo y se dió vuelta para ir a la habitación.
— Puedes ser tan amable en decirme qué benditos está pasando entre ustedes dos, es evidente que huías de él como si fuera el diablo.
— Ya sabes, problemas maritales — me reí y lo empujé — deja de ser una vieja chismosa, dime qué benditos teng