Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl tictac del reloj lo escucho tan cerca que siento que en cualquier momento mi corazón va a explotar, estoy con los nervios de punta y un sinfín de temores y arrepentimientos, porque de haber hecho algo diferente, quizás… algo fuera distinto.
‘De nada sirve lamentarte, Irina. Ya es demasiado tarde.’ Me digo mentalmente.— ¿Qué deberíamos hacer? — preguntan todos entre sí, porque ya no hay tiempo.&






